Consiste en la dificultad para dormir, que se puede manifestar con problemas para iniciar el sueño, mantener el sueño con varios despertares y dificultad para volver a dormir o despertar precoz. Esta dificultad se asocia a síntomas durante el día como cansancio, irritabilidad, menor rendimiento laboral y/o escolar, deterioro familiar y social.

Puede ser transitorio cuando el cuadro dura menos de 3 meses y crónico si persiste más allá de los 3 meses.

Es la patología de sueño más frecuente. El 9% de la población padece insomnio crónico y el 40% insomnio transitorio.

El número de horas necesarias de sueño es muy variable, la mayoría necesita entre 7 y 8 horas. Sin embargo hay un porcentaje de la población normal que requiere 5 hs (dormidores cortos) y otro 10 hs (dormidores largos).

Las causas del insomnio son muy variadas

El tratamiento se basa en tratar las patologías asociadas y en caso de que persista el insomnio o sea del tipo psicofisiológico el tratamiento es una terapia cognitivo-conductual y/o fármacos hiponóticos.