Se caracterizan por fenómenos conductuales no deseables que ocurren durante el sueño.

Son frecuentes en la infancia y muchas veces de carácter benigno.

El diagnóstico se basa en una adecuada historia clínica, en ocasiones es necesario realizar una video polisomnografía con oximetría para el diagnóstico diferencial con otras patologías como la epilepsia.

El tratamiento se basa en medidas de seguridad para evitar caídas y/o golpes. Eventualmente se indica tratamiento farmacológico.